Madres 10
Madres prestadas Ningún pensamiento era privado. Al nacer se introducía entre la piel un sensor, desde el cual se imitia la información requerida. No había forma de evitarlo. Ni filtros ni neutralizaciones. Para no emitir señal debían saber no producirla. Aprendían lenguajes sígnicos sutiles. Era una maestría difícil. No todos la conseguían. Por ello había niveles de conocimiento. Ella estaba en el estadio superior. Era capaz de hacer emisiones trampa, desde las que orientaba, si se le seguía, a lugares espejo de quienes le perseguían. Al tiempo que protegía y cubría a esa persona en peligro.