Madres 3
Madres 3 Un tiempo nuevo requiere nuevas estructuras. De un mundo global se pasó a lo local. Los engranajes de la sociedad siempre bajo el control de las mismas sagas familiares. Se había servido el sueño de posibilidad, de que era indiferente cual fuera el origen. Para ello se perdieron las herencias. Se decía que cada nuevo ser pensante, sin importar origen o condición, tendría la misma oportunidad. Siempre hubo clases. Los de arriba y los de abajo. En ese tiempo, los de uno u otro lado desconocían la existencia de los otros. Todo estaba bajo control. Programado. Sobre todo las relaciones entre las personas. Aparentemente no se les forzaba, pero no había sustitución generacional. De una persona sola o una pareja no se obtenía otro descendiente. El primero y único era suficiente. Marcia no sabía de su origen. Ella renunció a dejar descendencia. Eso se gratificó dándole mayor sensación de libertad. Ella no sufría el acoso en su hogar. Nunca llamaban a su puerta a altas horas de la...